Los sistemas no aterrizados
emplean detectores que indican la existencia de
una falla a tierra e identifican la fase con falla,
sin embargo no ayudan a localizar la falla que
podría encontrarse en cualquier parte del
sistema.
Si la falla es intermitente o se permite que continúe,
el sistema puede estar expuesto a severos sobrevoltajes
de seis a ocho veces el voltaje de la fase. Esto
puede romper el aislamiento en sus puntos más
débiles y generar fallas adicionales.
En caso de que ocurra una segunda
falla antes de haber eliminado la primera, podría
generarse un arco de falla fase-fase con una corriente
de falla suficientemente alta como para ocasionar
daños, pero a veces menor que la requerida
para activar dispositivos de protección
por sobrecorriente a tiempo de prevenir o minimizar
estos daños.
- IEEE Standard 242-1986
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